jueves, 22 de marzo de 2012

El mal paso

Hay actores que tienen carreras impecables, eligen buenas películas y proyectos interesantes.
Pero a veces sucede que, por distintos motivos, algunos actores optan por hacer una película que no los ayuda. Ya sea porque quieren cambiar de género, probar que son más versátiles, o simplemente porque la película era mala, han hecho cosas que, la verdad, mejor olvidar.
Vamos a ver algunos casos:

1) Jim Carrey - Tonto y retonto (Dumb and Dumber, 1994)

Si bien son del mismo año, se estrenó primero La Máscara, y hasta ahí veníamos bien. Pero en ésta pensé que lo perdíamos: tanto usar el físico y la gesticulación exagerada empezaba a cansar. 
A mucha gente le gustó, sin embargo (según la página IMDB recaudó $ 246 millones de dólares, con un costo de sólo 16 millones, nada de tonto el productor).
Por suerte después Jim tomó las riendas y cambió el rumbo, como para hacer The Truman Show, y luego una excelente película como Eterno resplandor de una mente sin recuerdos
Un caso que demuestra que un tropezón no es caída. 


2) Kevin Costner- Waterworld (1995)

Cuando se hace referencia a desastres de grandes magnitudes, se habla de un "Titanic", por la tragedia sufrida por ese barco. Cuando se hace referencia a un fracaso cinematográfico, se habla de un "Waterworld". 
Esta película, la más cara hasta ese momento, sobre los humanos sobrevivientes en un mundo sin tierra, donde todo es mar tras el derretimiento de los polos, fue el principio del fin para Kevin Costner.
Estaba en pleno auge de su carrera cuando decide encarar este proyecto, pero luego del estruendoso fracaso de taquilla y crítica, los papeles que le sucedieron no fueron ni tan buenos, ni mucho menos tan populares como los anteriores.
De todos modos, Costner no se retiró, y sigue haciendo películas. No es la estrella que supo ser, pero nunca se apagó tampoco.


3) Katherine Heigl- Sólo por el dinero (One for the money, 2011)

Ésta es nuevita. Qué decepción, en general me caen bien las comedias que viene eligiendo esta muchacha, pero esta película se pasa de aburrida.
Veremos qué le sigue, aún es muy pronto para determinar si tendrá consecuencias en su carrera, o si puede revertir la tendencia.


4) Ray Liotta - En el nombre del rey (In the name of the King, 2007)

Convengamos que la carrera de Ray Liotta hace rato que no mostraba nada demasiado destacable. A pesar de sus buenas actuaciones en Buenos muchachos (Goodfellas), y El campo de los sueños, parece que lo de la lobotomía de Hannibal tuvo su efecto, y casi pasó desapercibido en los proyectos que siguieron.
Pero el personaje de Gallian, el ambicioso mago de En el nombre del rey, ya se pasa de malo. Malo en calidad, no de maldad solamente.
Un personaje, y una película en general, que es mejor olvidar.



5) Goldie Hawn - El engaño (Deceived, 1991)

A esta rubia de ojos enormes, un día se le ocurrió que debía buscar otro estilo de personaje. Tras más de 20 años de destacarse como comediante, eligió un thriller de suspenso, El engaño, para mostrar que podía hacer otras cosas.
La película es mediocre, pero lo más grave fue que al público no le gustó. 
Sobre todo a los que entraron creyendo que se iban a reír un rato. 
Al año siguiente volvió al cauce con La muerte le sienta bien, y luego El club de las divorciadas, y todos contentos.



6) Al Pacino Jack y Jill (2011)

Alguien que me explique cómo un actor del nivel de Al Pacino terminó en esta película. Cómo es que el director de la interesantísima propuesta Buscando a Richard terminó protestando por tener un único Oscar de esta manera. No se entiende.
Comprendo que a veces los famosos quieran relajarse, y hasta reírse de sí mismos, pero ponerse voluntariamente en ridículo, ya no.
Confiemos en que no sea un síntoma de una precoz demencia senil, esperamos más de Al.



Hasta aquí algunos ejemplos. 
Estuve tentada de poner a Adam Sandler, por casi todas sus películas. Pero tantos pasos en falso ya no son errores o malas elecciones, es más bien un modus operandi.



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